Cinco meses después:
- Estás muy guapa, Lina - dice Nicollas pasando su mano por mi vientre sintiendo los bebés que no paran de moverse.
- Soy gorda. ¡Tus hijos me están matando! - digo acariciando su cabeza, estamos tumbados en la cama porque no puedo caminar mucho por el tamaño de mi barriga.
- Para mí, eres perfecta y mis hijos te han hecho aún más perfecta - me besa el vientre y luego toma mi boca en un dulce beso.
Mis hermanos (los proyectos fracasados) ahora son parte de nuestra manada, l