-Valentina Soré-
-Me gustas mucho... -Esas palabras salieron de su boca mientras me besaba, lo sentí como va intensificando el beso y yo seguía quieta sin saber qué hacer. Mi cabeza daba vueltas y sentí como cientos de maripociélagos comenzaron a revolotear en mi estómago.
-¿Ahora no estoy soñando? -pregunté con los ojos bien abiertos, él me miró con mucha ternura y se limitó a responder.
-Nunca fue un sueño... mira Val, quiero que me escuches por favor.
Aunque seguía aturdida por el beso asent