Nathan...
—Narradora omnisciente —
Ha pasado una semana ya y nuestros doctores están mas atareados que nunca. Eso no obsta para que disfruten de estar juntos cada día y noche, ya se han decidido a formalizar su relación y pretenden contárselo a la familia.
Mientras tanto, Nathan Malory ha seguido con sus dolores en el pecho, por lo que decide hablar con su jefe y mentor.
—¿Se puede?
—Pasa, pasa Nathan ¿Qué te trae por aquí?
—Usted tenía razón.
—Nathan, perdóname, lo de Ana se me fue de las manos. Yo… yo