Allegra bajaba las escaleras cuando vio a Dante en la sala.
— Nos vamos exclamó ella al custodio que aguardaba en la sala.
Dante la observó en silencio, Allegra se dirigió a la compañía, cerca del mediodía abandono su oficina y se dirigió a la casa de Chantal y Gerard.
Allegra saludo a Nathan, su ahijado crecía cada día.
— Dime ¿Porque tienes esa cara?.
— Estoy embarazada exclamó Allegra.
— Dios, no lo puedo creer.
— Dante no quiere que lo tenga, sabe lo que pasó con el embarazo anterior, mi en