Allegra respiraba con dificultad, había salido de la iglesia y se encontraba en el jardín que había a un costado.
Cesare se acercó. — Muy bien, cálmate una novia tiene todo el derecho de llegar tarde a su boda.
— Dante debe estar enojado comento
— Dante nació enojado así que ese no es un problema. Además, tú vas a entrar a la iglesia. No creo seas capaz de dejar a mi primo de esa manera. Sería muy humillante exclamó Cesare muy calmado.
— No quiero humillarlo, solo que tal vez yo no sea la perso