Dante regresó una vez más a Manor hall, siempre le habían chocado la preferencia de Allegra por los detalles románticos, las velas las flores, él no tenía una pizca de romántico en sus venas, pero cedia siempre a lo que ella quería.
Hasta la llegada de Allegra las mujeres solo eran compañía, solía aburrirse a los días de ellas si a caso duraban días.
Pero Allegra era diferente, era tan diferente él se asombraba de su inocencia, de su capacidad de asombro por todo lo que el le daba y su incapa