Dante caminaba de una punta a la otra observando la puerta, él no podía perderla. No después de haberla encontrado.
Se acercó al mostrador y exigió que le dieran información, llevaba una hora esperando. Solo podía pensar en el cuerpo de Allegra tendido sobre la calle, en su desesperación había cruzado sin mirar.
Media hora después el médico indicó que lo hicieran pasar.
— Buenas noches señor Beaumont, soy Anthony Davis, la paciente se encuentra estable, aún no recupera la conciencia, el golpe e