Dante ingreso a la casa de su hermana en Grecia, esa noche villa Thalassa brillaba más que nunca para recibir a la familia y amigos.
En donde miraras había un Beaumont, Christopher se acercó a su primo y lo palmeo.
— Pero sí llego el revoltoso de la familia dijo Christopher.
— No todos podemos ser tan correctos como tú, exclamó Dante.
— Pero si son dos viejas chismosas en el rincón dijo Cesare Saracco riéndose.
— Cómo te gusta pasar tiempo en Grecia exclamó Dante.
— Las mujeres griegas son muy