Stacy da unos torpes pasos hacia atrás y Xavier la agarra de los brazos para estabilizarla.
—No, no es necesario, esto seguramente solo es un virus estomacal —le dice ella con el terror reflejándose en su tono de voz.
—Hay una forma fácil de averiguar si estás en lo correcto, corazón —ante el silencio de la rubia, Xavier suspira frotándose la mandíbula— Si te haces una prueba, te explicaré por qué mi hermano y yo somos como somos.
Una pizca de intriga hace que los ojos de Stacy vuelvan a brilla