Una mala mano.
Corinne.
No sé qué es lo que estoy haciendo mal.
Hizo que todo el mundo me ayudara, pero ni siquiera me dedicó una mirada mientras me curaban. Y desde entonces, hasta ahora que puedo ver el cemento secar, ni siquiera lo he visto.
Espero que se esté recuperando. Pero también espero que no esté molesto conmigo por alguna razón.
Ya descubrí lo que siento cuando está molesto, y no es bonito.
—¿Corinne? Hoy vamos al pueblo, ¿crees estar lista para caminar tranquila? —me cuestiona Misha.
Miro mis pies