Capítulo 80. Planeando una visita.
Reclusorio femenino, Londres.
Aislada en la celda, Julia se aferraba a la débil luz que se filtraba por una pequeña ventana, como una tenue luz de esperanza en medio de la abrumadora oscuridad. El eco de sus sollozos se perdía en la inmensidad de la prisión, un lamento desgarrador que resonaba en las frías y húmedas paredes. Cada latido de su corazón era un martillo que golpeaba contra las rejas de su alma, recordándole la atrocidad que había cometido y el abismo en el que se había sumido. La s