Capítulo 25. Tu piel desnuda.
—¡No puedo creer lo que me pasó hoy! —exclamó Blair, con los ojos brillantes de emoción. —Beatrice me invitó a almorzar y me habló de su visión para el taller. ¡Es increíble!
Oliver la miró con una sonrisa traviesa.
—¿Y tú pensabas que no te ibas a emocionar? Te veo como una niña en una tienda de dulces.
Blair frunció el ceño, aunque no pudo evitar sonreír.
—¡Hey! No te rías de mí. Es solo que... es Beatrice Miller. ¡Es como si estuviera hablando con una leyenda!
—Lo sé, lo sé —dijo Oliver, tra