Me bajé del auto con ayuda de Jax, no sabía por qué mi cuerpo se seguía sintiendo débil y adolorido, supuse que era por el forcejeo que hice, más la fuerte presión que me hacía Richard en los brazos para que no me soltara.
Jax me llevó en todo el camino a la entrada sostenida de sus musculosos brazos. La textura era agradable, dura y gruesa, digna de un hombre poderosos como él. Lo primero que vi fue a unos guardias distintos en la puerta principal, por lo menos le habían dado descanso a los ot