Mundo ficciónIniciar sesiónISABELLA
Despierto cuando los rayos de sol impactan contra mi cara, me estiro relajando los músculos quedando esparcida por toda mi cama. Me quedo unos segundos con los brazos y piernas abiertas mirando el techo y una sonrisa comienza a formarse en mi cara.
Estoy demasiado feliz.
– Buen día Ágata. – hablo a mi Loba.
– Hola hermosa ¿Cómo dormiste?
– Bastante bien, estoy muy







