AURORA
Un quejido de frustración se me escapa cuando Brenin nuevamente pasa a mi lado como si nada, como si no fuéramos nada para él; pese a que sé que no es así.
Ha actuado así los pasados tres días, por más que intente acercarme se aleja. Ya nisiquiera almuerza acá en la casa, por lo que los pocos segundos que logro verlo es ahora, en el desayuno.
Pero siempre que bajo, termina todo en dos segundos y se coloca de pie para irse.
Siempre encuentra la manera de escabullirse.
–Hija…–mamá me hab