Amanda mordía su labio y se removía inquieta en la cama. Walter la estaba dirigiendo al éxtasis y no sabía cómo evitarlo, era demasiado abrumador que sucediera de esa manera.
-¿Por qué tan nerviosa?- Preguntó quitándose de aquella zona y ella abrió los ojos de golpe
-Es que no quiero... llegar así- Con su respiración agitada y la excitación fluyendo por sus venas respondió con dificultad
-Deseo que hagas eso, ¿Me negarás ese placer?- Su mirada profunda y cargada de lujuria la estremeció. Era i