Cada día que pasaba junto a Amanda, hacia que Walter la observara con más detenimiento. No solo miraba a detalle sus gustos más íntimos, sino que observaba más sus modales. Él decidió llevar a su esposa a almorzar a un sofisticado lugar para comprobar lo que creía. Cuando llegaron a ese lugar, él se sentía totalmente cómodo. Era totalmente normal estar en sitios costosos y tener que escoger el tenedor correcto al momento de comer, pero sabía que quien no supiera aquello se sentiría intimidado s