PUNTO DE VISTA DE SOPHIA
Llegué al salón privado veinte minutos antes, eligiendo un reservado apartado en el rincón trasero donde la iluminación era tenue y la música lo suficientemente baja para permitir una conversación privada. El aire llevaba el leve aroma de perfume caro, cuero envejecido y ambición. Este era el tipo de lugar donde se cerraban tratos y se compartían secretos sin miedo a ser escuchados.
Pedí un vaso de agua con gas y limón y esperé, dando golpecitos ligeros con mis dedos ma