***HACE CINCO AÑOS***
Ava, de 13 años, acababa de regresar de las dependencias de los curanderos tras cambiarse las vendas de la pierna lesionada. Se había torcido el tobillo y se había lesionado la rodilla montando a caballo el día anterior, y aunque aún sentía dolor, no era tan intenso como el de ayer. Buscaba a su prometido, Ray, para que siguiera contándole historias tranquilizadoras que la reconfortaran y la hicieran olvidar el dolor, al menos por un rato. Buscó un rato por la empacadora M