Tenía una expresión de desconcierto: "¿Q-quitarme la ropa? ¿Pero por qué?"
—¡Hazlo! ¡Por favor! —No necesitó más explicaciones cuando él se quitó la bata y vio su miembro erecto. No necesitaba que nadie le dijera cuánto dolor debía de estar sintiendo. Él vio cómo toda su ropa caía al suelo y ahora solo llevaba sus bragas.
Luego la levantó y la llevó a la cama para que quedara boca abajo sobre las sábanas, antes de desabrocharle los pantalones y permitir que su pene se liberara, la agarró de las