―Me alegra que hayas venido, la verdad es que estaba un poco nervioso cuando te llame, no sabía si querrías venir, luego de la manera tan absurda en la que la llamada colgó
La mirada de Neus se fue hacia el hombre a su costado, sus ojos parecían impaciente por una respuesta, pero, aunque dijese que no había problemas, que todo había sido no más
Que un mal momento o una coincidencia, que todo estaba en perfecto estado y que el hombre que colgó su llamada no era nadie
Podría jurar que eso decía s