Caminando sobre los lugares donde pensaba que podría estar su amiga, María Fernanda no sabía cómo había sucedido todo aquello. Nunca iba a perdonar a su abuelo por lo que le había hecho a la única persona que estaba con ella en ese maldito infierno. Su historia no era diferente a la de ella, ¿por qué demonios su abuelo hizo algo así?
—¡Por favor, para, Fernanda! —Elijah que caminaba detrás de ella sentía que le faltaba el aire. La había seguido todo el camino hasta allí.
Fernanda continuaba ade