Su primera semana, había sido su primera semana en la cárcel y nadie se preocupaba por la mujer embarazada que había llegado por el delito de asesinato contra su propio marido. Había algunas mujeres que ya tenían intención de hacer algo contra ella, pero también había una mujer que la había defendido. Constantemente el cuerpo de Alona temblaba, no sabía a quién mirar, con quién hablar, a quién preguntar... estaba perdida en este nuevo mundo porque no era sólo la cultura y el idioma y las expres