Mundo ficciónIniciar sesiónHabían pasado cuatro días desde la partida de Marcia, no hubo un solo rincón del pueblo y de poblaciones vecinas, la cual no hubiese sido recorrida por José Luis, buscándola sin cesar, estaba decidido a dejar su vida en ello si era preciso, con tal de hallarla. No había dormido, ni comido, mucho menos trabajado, durante todos esos días, pues todas sus energías las había dispuesto para ella.
Dos grandes sombras resaltaban debajo de sus ojos, su mirada triste y el rostro demacrado, daba







