Soportando.
Ángela se encontraba tocando fondo, sin dinero en el bolsillo y sin comida en su estómago.
Pero no se rindió y empezó a trabajar como mesera en ese lugar. No fue fácil el sentir la mirada lujuriosa de tantas personas e incluso el tener que aguantar a esos hombres, propasarse con ella.
Aparte de eso, se topó con uno que otro conocido de su difunto esposo en más de una ocasión, claro que negó ser ella, pues qué más podías hacer.
Pero su mala racha duraría para siempre, solo debía ser paciente y n