Capítulo 111
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
No quería que nadie le hablara por el resto de la mañana, o tal vez del día entero; la cabeza iba a explotarle del dolor y ni siquiera tomar analgésicos había menguado el malestar y se cargaba un mal humor que ni mirarse en al espejo podía.
No recordaba absolutamente nada de lo ocurrido y no sabia si eso lo ponía de peor humor, los recuerdos eran vagos, un tanto borrosos y cada vez que intentaba que su cerebro aclarara las imágenes, una fuerte punzada