Capítulo 112
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Estar en casa le venia bien, pero le dejaba demasiado tiempo para pensar en todas las cosas que estaban ocurriendo.
—¿Gusta que le sirva más café, señora?—indago Sonia sin siquiera mirarla, su tono de voz era impersonal y distante; ella en verdad odiaba la presencia de Mía en ese lugar.
Mía la miro a la cara por varios segundos, a tal punto que logro incomodarla y ella no tuvo más remedio que devolverle el gesto.
—¿Y si me envenenas? Mejor me lo sirvo