Capítulo 103
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Parecía un espejismo, una ilusión muy real, casi perfecta, pero de carne y hueso, ahí... de pie frente a él y no podía más que dudar de su mente y de lo que sus propias manos estaban tocando.
El alcohol le estaba pegando fuerte en la cabeza, no había otra explicación.
¿O acaso se había dormido sin notarlo y estaba soñando?
—Tú no deberías estar aquí, mucho menos siendo tan amable conmigo... tú me odias —murmuro incrédulo de lo que veía, pero si se con