Capítulo 102
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
—Tengo miedo, Erick.
Ambos se miraron y en los ojos de Mía, el sentimiento era casi palpable; llevaba meses sin ver a sus padres y no podía menos que estar nerviosa.
—Estoy contigo, bonita —le recordó él, tomando su mano y enlazando sus dedos con firmeza—. Tus padres se pondran felices de verte. Estoy seguro.
Erick no salia de su asombro luego de descubrir aquel lugar donde Lorenzo había tenido escondidos a los padres de Mía por tantos meses. Ese luga