Pararon a almorzar al medio día en un restaurante de carretera muy sencillo, ya les faltaba muy poco para llegar a RockCity. Dominic babeó antes de poder entrar al restaurante cuando vio a Adella acercarse a él en jeans negros ajustados, botas cortas, blusa blanca –muy fresca para el caluroso día- y sombrero negro, lo que se veía malditamente bien con su rubio cabello suelto.
Dominic solo deseaba poner sus manos en esas caderas y pegarle a él para saborear más de esos labios que sonreían travie