Dicho, no perdieron tiempo en quitarse la ropa quedando en Adella en solo una tanga negra de encaje y en Dominic en bóxer azul oscuro pegados a su piel y a la erección llamándole la atención a la rubia que no podía quitarle la mirada de encima mientras se mordía el labio. Dominic muy de lo mismo recorrió con la mirada cada porción de piel que se le ofrecía, se quedó idiotizado en las formas de los senos de ella amando el color cremoso de los pezones ilusionándose a su vez por enrojecerlos con l