POV ADRIANA
La computadora portátil costó dos mil dólares en efectivo. Sin tarjetas. Sin registro. Sin rastro.
Me senté en el pequeño apartamento de Estrella frente a la pantalla brillante y empecé a buscar.
Abrí una nueva pestaña. Busqué foros oscuros. Mercados negros. Lugares donde la gente de nuestro mundo se comunicaba en códigos. Encontré uno. Un foro para mercenarios. Seguridad privada. Trabajo sucio. Creé una cuenta. Usuario: Regina Santoro. El nombre que papá me había dado en secreto. E