POV ADRIANA
El ataque llegó exactamente al amanecer como Ricardo había predicho.
Estaba en el segundo piso de la hacienda con rifle de francotirador cuando vi los vehículos acercándose, seis camionetas negras avanzando por el camino principal hacia la propiedad.
—Aquí vienen —avisé por radio.
—Posiciones —ordenó Santiago.
Sesenta hombres de Kozlov salieron de los vehículos con precisión militar que daba miedo, sin gritos, sin caos, solo movimiento coordinado perfecto.
—Mierda, realmente fueron