POV DAMIÁN
La sala de guerra de la hacienda estaba llena de mapas, fotografías y documentos esparcidos por todas partes.
Santiago señalaba las fotos de reconocimiento que habían tomado.
—Kozlov tiene sesenta hombres confirmados, todos ex-militares rusos, altamente entrenados.
—Nosotros tenemos ochenta —dijo Adriana.
—Sí señora, pero nos superan en entrenamiento, Kozlov mismo era comandante en fuerzas especiales rusas, Spetsnaz.
—Mierda —murmuré.
—Exacto señor, estos tipos son máquinas de matar,