Pasaron del vestíbulo, a la gran recepción del hotel, hasta llegar a un amplio salón con puertas dobles de cristal.
_ Pensé que sería una recepción íntima_ dijo Merida al mirar la inmensa sala con más de veinte mesas perfectamente decoradas, con cinco sillas cada una.
_ Chica, esto es íntimo para la gente de la aristocracia _ bromeó Zoe.
_ Si quieres ve tomando algunas fotografías, luego nos reunimos tengo que hablar con los empleados necesito enterarme de todo_ le dijo emocionada Zoe dándole u