_ Ooh! Vaya nena estás que arde, literalmente que arde_ le dijo Billy a la chica cuando salió de su departamento, él la esperaba frente al coche impecablemente vestido en su traje de etiqueta.
Merida llevaba puesto el vestido rojo que él le había dado, se le ceñía al cuerpo como una segunda piel, el escote de la espalda le llegaba justo encima de sus caderas dejándole la espalda descubierta, tenía las mandas largas dándole un toque elegante y sofisticado, la pedrería adornaba la parte del frent