Merida soltó una risa amarga.
_ ¿De verdad cree usted que puede desmoralizarme con sus comentarios xenofóbicos? Expresándose así deja entrever lo podrida que está su alma. Sabe que; hasta siento lástima por usted. Allí de pie con su traje de marca y sus joyas costosas, creyendo que el mundo gira solo a su alrededor, viviendo en sus castillo hechos con barajas de naipes, sin recordar que el viento sopla y viene de cualquier dirección. Deje de querer controlarlo todo en especial las vidas de las