Capítulo noventa y cinco. Un nombre que no conocemos.
— — — — Narra Brad Lancaster — — — —
El día comenzó con esa calma tramposa que a veces precede a las tormentas. El cielo estaba despejado, el café sabía bien y Amy sonreía. Pero había algo en el ambiente… una especie de tensión invisible, como si el aire estuviera cargado con algo que no sabíamos nombrar. O tal vez soy yo. Tal vez estoy viendo amenazas en todas partes porque ahora tengo demasiado que perder.
—¿Estás seguro de que quieres