Capítulo ochenta y cuatro. No podría seguir existiendo sin ti
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
Ha llegado la noche y no hemos salido de la habitación. No queremos ver a nadie, ni responder preguntas ni entrar en temas que perturben este pequeño espacio de tiempo tranquilo que hemos conseguido entre los dos, luego de mucho batallar.
Hemos hablado, de todo lo sucedido y nos hemos confesados cosas de nuestras vidas que no sabíamos del otro. Así como aclarado aquello que sí sabíamos pero se