Capítulo sesenta y nueve. La tormenta que se avecina.
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
El viento de la tarde golpea la ventana del coche como un presagio. Cada vez que me apoyo en el asiento, siento el peso de lo que estamos por hacer. El aire huele a tierra mojada y a salitre, pero me resulta irrespirable. Es el mismo aire que rodea a las personas cuando están a punto de ser despojadas de sus máscaras, cuando se les obliga a enfrentar la realidad sin filtros. Eso es exactamente lo que estamos