Capítulo sesenta. Un plan en marcha.
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
No hay silencio más inquietante que el que deja Arthur cuando no contesta. No pronunció ni una sola amenaza antes de irme, ni una advertencia, ni un último comentario envenenado. Solo se quedó allí, sentado, mirando mi taza de café vacía con la ceja fruncida, como si estuviera intentando descifrarme.
Eso es lo que quería. Que dude. Que no esté seguro. Que crea, aunque sea por un segundo, que he dejado a Brad.
Pero ahora,