Capítulo cuarenta y tres. No vamos a ceder.
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
El aire del hospital sigue impregnado en mi piel cuando me bajo del taxi. Las luces de la madrugada apenas comienzan a fundirse con los primeros tonos azulados del amanecer. Camino hacia la casa con el corazón encogido y las manos heladas, intentando racionalizar lo que acaba de pasar. Arthur me ha dejado clara su amenaza: si no dejo a Brad, si no me aparto de su vida, va a hacer todo lo posible por destruirlo. Y sé q