Capítulo treinta. La mujer de mi vida.
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
Ahí está otra vez esa pasión, esa locura que no sé detener. Ese fuego en el que de seguro me quemo todo el tiempo, sin parar... amo esto que estamos viviendo
Brad ha decidido que no vayamos a trabajar hoy, que solo estemos juntos... hemos despertado más apasionados que anoche, pero no podemos parar. Es una especie de luna de miel para los dos.
Me falta valor para detener lo que me hace sentir. Y tampoco quiero pararlo... n