Al dejarme Mario en el suelo, me fui hacia el cuarto de baño para ducharme yo también pues tenía calor.
—- No te muevas, desnudate despacio y con sensualidad, como si quisieras ligar conmigo —- me dijo.
Mario se sentó delante de mí en un sillón que había en nuestro dormitorio, mirandome fijamente. Me fui desnudando muy despacio y con cierta sensualidad, quitándo mi sujetador poniendo mis manos tapandome los pechos, me di la vuelta para quitarme las bragas, dándome poco a poco la vuelta quedando