Tres semanas después...
Jensen Packard apoyó la muñeca izquierda sobre el volante y se palmeó el regazo con la derecha, nervioso, mientras conducía hacia Crimson Bay. A esa hora de la noche había poco tráfico. Conducía sin pensar, lo cual era bueno, porque Jensen no pensaba en conducir.
Extrañaba a Katherine.
Había viajado para una reunión de negocios hacía una semana, pero había acortado el viaje dos días. Innecesariamente había conducido seis horas para llegar a casa esa noche, cuando llegar