—Reacciona, Katherine —murmuró.
Dios mío, cómo perdía la cabeza cuando se trataba de Jensen.
Se echó a reír a carcajadas, como si le hubieran pinchado la burbuja de pensamiento con una aguja afilada. El conductor la miró por el retrovisor, y ella intentó con todas sus fuerzas mantener la compostura. Si supiera los pensamientos absurdos que le rondaban por la cabeza.
Si de verdad fuera la chica traviesa de sus fantasías, habría ido con solo una gabardina cubriendo su lencería sexy. Luego, al ent