Semanas atrás no quería saber nada de ella. Ni siquiera quería hablar de ella. No quería sentir nada por ella.
Pero ahora mismo, lo único que deseaba era sentir las tentadoras curvas del cuerpo de Katherine. Quería abrazarla y besarla de nuevo. Terminar lo que habían empezado esa mañana. Quitarle la ropa y penetrarla profunda y fuertemente, dejando su huella para siempre.
Negó con la cabeza.
Era una mala idea. Y necesitaba algo que lo distrajera, además de pensar en qué tipo de ropa interior ll