Aaron se acercó a donde yo estaba con mi amigo Jimy, rodeandome con sus brazos, apoyando mi cabeza en su pecho, dejándome escuchar los latidos de su corazón que iban a más de mil por hora, por lo enfadado que estaba mi marido. Me puso sus dedos en mi barbilla haciendo que lo mirara, acercando sus labios a los míos, dándome un suave y tierno beso
— ¿Cómo te encuentras? anoche me llamo tu amigo Jimy y he venido en un jet privado que Clay a puesto a mi disposición — me dijo sin apartar su boca de