Poco tiempo después de dar a luz a nuestro hijo, a mi esposo lo invitaron a una recepción, así que acompañada de Kristy la hija de Clay, nos fuimos un dia por la mañana a una tienda muy famosa para comprarme un vestido de gala, ya que aún no había recuperado del todo mi figura, y no me podía poner casi nada de lo que tenía en mi ropero. Nada más terminar de comprarme el vestido nos marchamos hacia donde tenía Kristy su coche aparcado, acompañándome a mi casa, bajando las dos de su coche, con la