Rebeca me miró con unos brillantes y preciosos ojos, dándome a entender que si insistía un poco más en comprarla, al final terminaría cediendo a mi propuesta
— Los niños necesitan un jardín donde jugar ¿verdad? espacio para correr y hacer sus travesuras — le dije
Rebeca empezó a reírse, apoyando su cabeza en mi hombro
— Bueno, también puede tener un pequeño perro, pero si, que tenga un jardín es una ventaja para un niño — le dije
— Estoy convencido de que te gustara tanto como a mi me ha gustad